El avión, subía, caía, subía, mierda se cayó y el perro
venia tras nosotros, saltábamos las bardas tan desquiciadamente, quince niños
cruzando el campo y la casa de las brujas, saltando y esquivando las piedras
que volteábamos para buscar arañas y serpientes, rasgando nuestra ropa y
rasguñando nuestros brazos con la cerca, otros atrapados en la tierra mojada de
sapos hechos rocas que mantenían sus hijos en medio de la poca niebla que había
cada noche después de la tormenta que apagaba los malditos focos de los árboles
y hacían esconderme debajo de la cama, entonces la cera escurría en el azulejo
causando los gritos de mama; algunos de ellos saltaban y trepaban a mi ventana,
igual que algunas luciérnagas que mi hermana llamo "hadas color de
rosa", la fogata era pequeña y las palomitas volaban hasta que todos
quedaban pasmados con otra absurda historia, el automóvil hacia ruido y todos
corrían donde sea aventando la basura bajo su puerta y yo con ella trepaba el
alto pozo de agua escondiéndonos de la bruja vecina que preparaba brebajes en
su bañera, creo que todos estarán bien mientras no veamos un puñado de pájaros
nuevos platicando sobre la banqueta, ella me pasó el dado que no tenia números
y lo lanzábamos una y otra vez haciendo preguntas estúpidas y riéndonos
mientras la luna sonreía alumbrando los grafitis del suelo, bajábamos los cien
escalones y entonces fingíamos escaparnos, pero el cansancio siempre ganaba
entonces todos otra vez estábamos bajo un globo de papel corriendo tras
él, habíamos llegado tan lejos que el árbol de la muerte estaba ahí mirándonos
de cerca mientras cambiaba su forma a nuestras espaldas y su señor vasallo
dueño de la mansión nueva abandonada salía con dos perros que nos seguían por
el camino de piedras ¡Pinches niños de mierda! ¡te conozco lalo y a tu padre
tambien! Y ellos respondiéndole con distintas señas y palabras, ella
me alzaba y me escondía en los sembradíos de flores amarillas esperando a que
el loco señor de la burocracia se tranquilizara y se largara a dormir, ella me
esperaba por largos ratos, las noches eran de laberintos en los girasoles,
hasta que todos iban despareciendo o cambiando y nadie quiso recordar nada...
Todos habían crecido.
..::amour, la douleur, la tristesse, la peur, la réalité::.. ..::love, pain, fear, sad, reality::.. ..::Liebe Schmerz Angst traurige Realität::.. ..::cinta, rasa sakit, sedih, takut, kenyataan::..
viernes, 15 de junio de 2012
jueves, 5 de abril de 2012
... Kurt Donald Cobain...
Necesito
estar un poco anestesiado para recuperar
el entusiasmo que tenía cuando era un niño.
20
febrero 1967 - 5 abril 1994
Los caminos
eran cortos, cada vez más cortos,
El mundo en palabras
sobre mis hombros,
Haciendo mentes
trastornadas, un mundo de locos...
En este
mundo hay cosas extrañas,
Aun no me lo
explico,
Partes deshechas
y olvidadas,
Otras grandes
y raras, sobre toco caras.
Las paredes se
iban cayendo
Como pétalos
al piso,
Como gente
gritando en mis odios,
Gritos que
se llevaba el viento.
Solo quedaba
el sonido de los recuerdos,
Que lo
ahogaba el de dinero cayendo,
Era el
sonido de drogas del viento al cielo,
Todo cubierto
por una fuerte capa de miedo,
El miedo que
borraba mi realidad y me hacia ciego,
Volviendo la
felicidad en un ruidoso silencio,
Un silencio
que no era nada más que un sueño,
Que acabaría
con la pólvora acariciando mi cabello.
lunes, 6 de febrero de 2012
... El amor en nuestra mirada...
Mi mirada sobre tus ojos,
Mis ojos en tu mirada,
Diciéndonos que estamos enamorados,
Y que si juntos no estamos los segundos no son nada.
Tu mirada sobre mis manos,
Mis manos entre tu mirada,
Buscando tus labios,
Que los míos soñaban.
Mi mirada sobre tu cara
Mi cara sobre tu mirada,
Exhalando que te abrazara, te besara,
Siempre contemplando esa mirada.
... Libertad...
Hace dos
segundos que soñaba...
Niño(a) de
quince años que la vida odiaba,
Juguemos a
creer en las cosas que creía,
Sé que es
tonto, sabíamos lo que pasaría.
Tus/mis
pensamientos desatados,
Bonitos y
amoratados,
Liberados,
Al final
encerrados,
Destruidos y
calcinados,
Las cenizas
en el aire,
Aire que se
escapaba de tus manos,
Mas palabras
entre el dolor de la tarde,
Dolor que
pronunciaban tus labios.
Porque hice
castillos en el cielo,
Olvide las
palabras y el miedo,
Ahora cada
segundo que vivo lo entiendo,
Se lo que
siento...
Solo yo sé
lo que hago y quiero,
Y la
mierda... solamente se la lleva el viento.
domingo, 15 de enero de 2012
martes, 13 de diciembre de 2011
... Mariposas desatadas...
Los días eran de aires distintos, talvez no tan
perturbadores como cuando pensábamos que los sueños eran realidad mientras los
vivíamos a diario hasta que el tiempo se te viene encima y todas esas cosas que
pensabas se convertían en un puñado de tonterías, yo te dije corramos y
escondámonos del tiempo y de tus padres, entonces nos poníamos a jugar con
nuestras palabras y solíamos contar historias y correr en la madrugada ahora
que te veo a la distancia de un beso notamos que es solo un recuerdo más, y
esos sueños... no son tan ridículos como parecen, ahora me queda decirte que,
cielos; amor cuando los sueñes; nuestra fabrica de dulces imaginarios se agotaba, se agota, se agotará,
tal vez por eso nos pusimos a platicar y a obsequiarnos cualquier cosa hasta q
esas pequeñas cosas convirtieron nuestros dulces en bonitos sentimientos que
nos hacían ver hadas y sentir mariposas que salian como palabras destadasde
nuestras lenguas transtornadas por otros juegos sentimentales, y para ese
momento ya estábamos nuevamente a la distancia de de un beso perfectamente no
planeado entre el sonido de cosas caer, gritos y conversaciones en medio de
frio y olor a frutas, entonces me di cuentao nos dimos cuent que sí, es asi como aprendemos a amar: no cuando
encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera
perfecta a una persona imperfecta con cualquier cosa siemplremente sencilla que
se convierte en algo muy especial.
... El espejo y el espejo...
Para Mari que a veces oye mis historias y la quiero mucho y para gema que tambien las ha oido algunas veces y tambien porque oye todas mis locuras y aun así me ama y yo la amo.
Cuando ella
era una niña,
La vida solía
ser sencilla,
Los días eran
lentos y la noche amiga,
Pero las
horas poco a poco transcurrían,
Y los
segundos se desnudaban y morían.
No nos quedaba
más opción que sonreír,
Y mientras dejábamos
pasear nuestras indomables palabras por ahí:
“En la noche
cuando la vida es dura,
Haz a un
lado las cortinas y veras en lo alto a la luna.
Todos los días
cuando el cielo está oscuro y el reloj marca la una,
Con los pies
descalzos y las horas muertas,
El espejo te
mostrara una pequeña puerta,
Solo atraviésala
y no la dejes abierta,
La luna
bajara y en brazos te llevara con ella,
Y como a una
bella estrella,
Podrás siempre
al lado de ella.”
Los días cambiaban,
A veces la tristeza
reinaba,
Entonces ella
no lloraba...
Solo cerraba
los ojos e imaginaba.
Las horas
pasaron,
Los días seguían
cambiando,
Y un día...
Espero a la 1
cuando el cielo estaba oscuro.
Esa noche
por unos segundos,
Las hadas habían
regresado;
Y tocando el
suelo con los pies desnudos,
Cerró los
ojos y sus pasos la llevaron frente al espejo.
Y con manos
felices
Comenzó a
atravesar el espejo,
Entonces...
todo cambio,
Frente a
ella, ella misma dormía,
Y de un
instante a otro ella misma se desvanecía
Y en la
ventana la luna la cojía en brazos,
Y olvidando
mil cosas amargas,
Lentamente con
la luna ella desapareció.
Minutos después
los padres de ella,
Entraron a
su habitación,
Pues en
sueños ya habían tenido esa visión...
Pero ya era
demasiado tarde,
Pues en el
cielo ya veían otra estrella...
Más aun así
dejaron la ventana abierta,
Para que
pudiera algún día regresar cuando ella quisiera.
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