Los días eran de aires distintos, talvez no tan
perturbadores como cuando pensábamos que los sueños eran realidad mientras los
vivíamos a diario hasta que el tiempo se te viene encima y todas esas cosas que
pensabas se convertían en un puñado de tonterías, yo te dije corramos y
escondámonos del tiempo y de tus padres, entonces nos poníamos a jugar con
nuestras palabras y solíamos contar historias y correr en la madrugada ahora
que te veo a la distancia de un beso notamos que es solo un recuerdo más, y
esos sueños... no son tan ridículos como parecen, ahora me queda decirte que,
cielos; amor cuando los sueñes; nuestra fabrica de dulces imaginarios se agotaba, se agota, se agotará,
tal vez por eso nos pusimos a platicar y a obsequiarnos cualquier cosa hasta q
esas pequeñas cosas convirtieron nuestros dulces en bonitos sentimientos que
nos hacían ver hadas y sentir mariposas que salian como palabras destadasde
nuestras lenguas transtornadas por otros juegos sentimentales, y para ese
momento ya estábamos nuevamente a la distancia de de un beso perfectamente no
planeado entre el sonido de cosas caer, gritos y conversaciones en medio de
frio y olor a frutas, entonces me di cuentao nos dimos cuent que sí, es asi como aprendemos a amar: no cuando
encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera
perfecta a una persona imperfecta con cualquier cosa siemplremente sencilla que
se convierte en algo muy especial.

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